Liberté

Esos gritos libertarios

Que alguna vez he pronunciado

No sé dónde se han ido,

O dónde los he dejado.

Algunas palabras,

Otras arengas,

Unas muy largas,

Otras de arena.

Esos clamores de días lejanos,

Esos primores que ya he olvidado,

Esas noches de cantos gitanos,

Todos de colores, todos extraños.

Pensamientos al azar

Perdonar, aprender a perdonar(me). Sanar. Aceptar que el pasado no se puede cambiar. Como decía pink tomate muy sabiamente: lo único que importa es el presente. Vivimos en un eterno presente y aún así vivimos asediados por un pasado inmodificable y un futuro incierto que no existe. Perdona. Sana. Lo siento, te amo, perdón, gracias. Lo siento, perdón, me amo, GRACIAS.

Un domingo por la noche…

♥Baila, solo baila, no importa la música ni el lugar. Baila. Usa tu ritmo desigual e inconsistente; ese que sólo es coherente en ti. Baila y siéntete al bailar. Baila y conócete al bailar. Muévete al son de tu corriente, muévete a través de tu onda magnética. No dejes de moverte, nunca pares de bailar. Tu alma necesita movimiento. No cualquier movimiento, el tuyo, el propio, su propio tono, su único y múltiple son…

¿Qué importa si es domingo? ¡Baila! ♥

A una lápida

A una lápida

Han pasado tantos días desde que deje de verte, tanto ha cambiado en mi vida, tanto he querido contarte, pero solo deje de sentirte, solo deje de saber de ti.

Ahora estoy sentada frente al lugar en el que reposan tus restos humanos y sigo sin saber cómo fue que deje de verte y sentirte.

En estos últimos años me he vuelto una persona muy distinta, igual, pero diferente, he aprendido mucho, no se, tal vez cuando te fuiste de esta dimensión mi cerebro se expandió, entendí y aprendí muchas cosas que sigo sin entender.

Supongo, y quiero creer, que esto que te estoy contando ya lo sabes, ya lo has visto, ya te lo he contando pero no se, aunque acá sólo esté sentada frente a algo material de ti, siento que acá estás, siento que acá te estoy visitando. Y por eso quiero contarte que estoy bien, que…

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A una lápida

Han pasado tantos días desde que deje de verte, tanto ha cambiado en mi vida, tanto he querido contarte, pero solo deje de sentirte, solo deje de saber de ti.

Ahora estoy sentada frente al lugar en el que reposan tus restos humanos y sigo sin saber cómo fue que deje de verte y sentirte.

En estos últimos años me he vuelto una persona muy distinta, igual, pero diferente, he aprendido mucho, no se, tal vez cuando te fuiste de esta dimensión mi cerebro se expandió, entendí y aprendí muchas cosas que sigo sin entender.

Supongo, y quiero creer, que esto que te estoy contando ya lo sabes, ya lo has visto, ya te lo he contando pero no se, aunque acá sólo esté sentada frente a algo material de ti, siento que acá estás, siento que acá te estoy visitando. Y por eso quiero contarte que estoy bien, que en realidad siempre he estado bien por qué te ame bien, lo suficiente, tanto que pude aceptar con humildad que ya no estabas, puede ser que soy una persona rara, pero no te extraño, no como pensé que lo haría, cuando moriste pensé que iba a morir contigo, pero no, solo nació una nueva parte, la que me iba a preparar para la vida.

Una parte que me iba a hacer más sensible, más perceptiva, más dispuesta a vivir y a aprender.

Hay muchas cosas que he hecho y no te voy a contar porque quiero creer que ya las sabes, pero he vivido muchas cosas nuevas qué tal vez me hubiese perdido, que no hubieran ocurrir sin el bello regalo de la muerte. Con tu muerte aprendí a aprender, a querer, a ser, a dejar ser, a dejarme ser, a vagabundear, farrear, estudiar, querer más y más, y ahora puedo dar gracias por tu vida pero también por tu muerte.

Siempre te amaré. 

Carta a un amor frío

Y llegue y estabas frío, y llegue y no te podía ver, cómo es que después de solo querer tocar tu piel por horas, ahora tenia miedo de mirarte y es que después de conocer cada milímetro de tu cuerpo ahora era irreconocible, ya no eras tu, solo eras un cuerpo.

Y llegue y vi tu cuerpo,  y estabas frío, solo podía pensar que quería que salieran las cámaras, me sentí como una actriz que se había metido demasiado en el papel y ya no podía salir, ¿sabes? Fue como una película, es lo único que puede describir la situación , es lo único que puede ponerle sentido al color de tu piel, al frío de tu cuerpo con la ausencia de tu ser.

¿Una película? Já! Ojalá solo fuese una película, ¡Ojalá, solo fuese una película! ¡Qué salgan las cámaras! Y han pasado siete meses y solo pido que salgan…

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